Lanzarlo Era la Parte Barata
Una aplicación no se queda quieta después del lanzamiento. Las dependencias acumulan vulnerabilidades, los navegadores y las tiendas de apps cambian las reglas, los patrones de carga se mueven, y el certificado que nadie apuntó caduca un domingo. El mantenimiento de software es lo que mantiene funcionando un sistema que funciona: monitorización que nos avisa antes que tus usuarios, parcheo de seguridad planificado, correcciones con tiempo de respuesta comprometido, y un presupuesto mensual para las mejoras pequeñas que nunca entran en un plan de proyecto.
¿Qué Incluye el Mantenimiento de Software?
- Correctivo: Arreglar lo que se Rompió: Corrección de errores con tiempo de respuesta escrito en el contrato, priorizada por impacto real y no por quién grita más fuerte. Cada incidencia acaba con una nota breve de causa raíz, porque un arreglo que no se explica tiende a volver con otro síntoma.
- Preventivo: Evitar la Próxima Caída: Monitorización de disponibilidad y tasa de errores, revisión de logs, comprobación de salud de base de datos y copias de seguridad, seguimiento de caducidad de certificados y dominios, y alertas de disco y cuotas. La mayoría de incidencias que evitamos son las aburridas, las que habrían tirado un sitio en el peor momento posible.
- Parcheo de Seguridad Planificado: Actualizaciones de dependencias y runtime aplicadas con cadencia regular y probadas antes de llegar a producción, más parcheo fuera de ciclo cuando aparece una vulnerabilidad genuinamente crítica. Las actualizaciones aplazadas son la forma más habitual en que un sistema mantenido se convierte en legacy sin que nadie lo note.
- Evolutivo: Las Mejoras Pequeñas: Una bolsa mensual de horas para los cambios demasiado pequeños para ser un proyecto y demasiado útiles para seguir ignorándolos: un campo nuevo, un informe extra, un formulario que confunde a todo el mundo, una pantalla lenta. Las horas no usadas se ven en el informe mensual, nunca se inventan para rellenar la factura.
- Revisión de Rendimiento y Coste: Vigilamos tiempos de respuesta, consultas lentas y Core Web Vitals, y revisamos tu factura de hosting junto a ellos. El trabajo de rendimiento y el de coste suelen ser el mismo trabajo: la consulta que hace lenta una página es a menudo la que está pagando un servidor sobredimensionado.
- Asunción de Sistemas que No Construimos: La mayoría de lo que mantenemos lo escribió otra persona. Empezamos con una auditoría breve de traspaso para conocer el sistema y localizar los riesgos inmediatos, y después lo asumimos. Sin obligación de reconstruirlo con nosotros: mantenimiento y redesarrollo son decisiones separadas.
Cómo Asumimos un Sistema
- Auditoría de Traspaso: Antes de presupuestar dedicamos unos días al código, la infraestructura y el histórico de incidencias para saber qué vamos a mantener. Recibes los hallazgos firmes o no el contrato, incluido cualquier asunto urgente que encontremos por el camino.
- Accesos, Inventario y Bus Factor: Inventariamos cada cuenta, dominio, certificado, repositorio y servicio de terceros del que depende el sistema, y comprobamos quién controla cada uno de verdad. Este paso descubre con frecuencia un servicio crítico registrado en el correo personal de alguien que ya no está.
- Monitorización y Línea Base: Instrumentamos disponibilidad, errores y rendimiento antes de cambiar nada, para que las mejoras se puedan demostrar en lugar de afirmar. La línea base también es lo que nos dice si una queja de lentitud es nueva o lleva dos años siendo cierta.
- Sprint de Estabilización: El primer mes ataca los riesgos inmediatos que encontró la auditoría: vulnerabilidades sin parchear, copias de seguridad que nunca se restauraron para comprobarlas, y el fallo que todo el mundo ha aprendido a esquivar. Después de esto el contrato entra en su ritmo normal.
- Ciclo Mensual: Parcheo, comprobaciones preventivas, gestión de incidencias y las horas de evolutivo, cerrado con un informe en lenguaje claro: qué pasó, qué cambiamos, qué recomendamos a continuación y cuántas horas usaste. Sin cuadros de mando que tengas que interpretar por tu cuenta.
- Revisión Trimestral: Cada tres meses levantamos la vista: si la deuda crece o baja, si el plan sigue teniendo el tamaño adecuado, si hay algo que merezca convertirse en un proyecto. Si la respuesta honesta es que necesitas menos mantenimiento del que estás comprando, te lo diremos.
Los Cuatro Tipos de Mantenimiento
Los contratos de mantenimiento se rompen cuando nadie acordó qué cubre la palabra. Estas son las cuatro categorías sobre las que presupuestamos, para que sepas de antemano en qué cajón cae una petición y si ya está pagada.
- Correctivo: Algo funciona distinto de como debería: Errores, integraciones que fallan, fallos bajo condiciones concretas. Cubierto por el contrato con tiempo de respuesta comprometido, graduado según si el negocio puede seguir operando mientras está abierto.
- Incidencias críticas: respuesta en 4h
- Nota de causa raíz por incidencia
- Incluido en todos los planes
- Preventivo: Todavía no hay nada roto: El trabajo que evita que ocurran las incidencias: monitorización, verificación de copias de seguridad, seguimiento de caducidades, revisión de capacidad. Es la parte que los clientes tienden a recortar, y la que decide cuántas veces necesitas la parte correctiva.
- Alertas de disponibilidad y errores
- Restauración de copias probada, no supuesta
- Revisión mensual de salud
- Adaptativo: El mundo alrededor de la app cambió: Nada de tu código cambió, pero sí lo hizo una dependencia, un sistema operativo, un navegador, una política de tienda de apps o una norma fiscal. Ignorar esta categoría es lo que convierte una aplicación sana en una que ya no se puede actualizar.
- Actualizaciones de dependencias planificadas
- Parcheo crítico fuera de ciclo
- Cumplimiento de SDK de iOS y Android
- Evolutivo: Funciona, y debería hacer más: Campos nuevos, informes nuevos, arreglos de usabilidad, funcionalidades pequeñas. Se factura contra una bolsa mensual de horas para que esto no tenga que esperar a un proyecto formal, y todo lo que sea mayor se presupuesta aparte antes de empezarlo.
- Bolsa mensual de horas
- Horas no usadas reportadas, no inventadas
- Trabajo mayor presupuestado antes de empezar
Plataformas que Mantenemos
Mantenemos aplicaciones en los stacks con los que construimos y en muchos que no habríamos elegido. Lo que importa para un contrato de mantenimiento es que el sistema sea comprensible y desplegable, no que use nuestras herramientas favoritas.
Preguntas Frecuentes
¿Mantenéis una aplicación que construyó otra agencia?
Sí, es la mayor parte de este trabajo. Necesitamos acceso de lectura al código, a la infraestructura y a la documentación que exista, y hacemos primero una auditoría breve de traspaso para no presupuestar a ciegas. No exigimos que reconstruyas nada con nosotros como condición, y te diremos con claridad si un sistema está en un estado en el que el mantenimiento por sí solo no es una respuesta responsable.
¿Cuánto cuesta un contrato de mantenimiento?
Depende del tamaño del sistema, de lo crítico que sea y de cuántas horas de evolutivo quieras incluidas. Los contratos de una sola aplicación web o móvil suelen ir de 400 a 1.500 euros al mes, y los parques mayores o críticos para el negocio se presupuestan tras la auditoría de traspaso. La auditoría se presupuesta aparte y es puntual.
¿Qué cuenta como emergencia y qué pasa a las 3 de la mañana?
Una emergencia es que la aplicación esté caída o que falle un flujo crítico de negocio como pagos o acceso, y es a eso a lo que se aplica el tiempo de respuesta comprometido. La monitorización automática nos avisa a cualquier hora, y para sistemas críticos acordamos en el contrato una cobertura fuera de horario en lugar de dejarlo a la buena voluntad. Una página lenta o un fallo cosmético se atienden en el ciclo normal.
¿Cuál es la diferencia entre esto y una auditoría de deuda técnica?
El mantenimiento mantiene funcionando un sistema que funciona, mes a mes. Una auditoría de deuda técnica es un diagnóstico puntual de por qué el sistema se ha vuelto caro de cambiar, con un plan para atacar las causas. Encajan entre sí: muchos clientes empiezan con la auditoría y luego pasan a un contrato de mantenimiento, o descubren durante el mantenimiento que un área concreta merece una auditoría en serio.
¿Se pierden las horas de evolutivo no usadas a fin de mes?
El informe mensual siempre muestra cuántas usaste, y la regla de arrastre se acuerda en el contrato antes de empezar en lugar de dejarla ambigua. Lo que no haremos es inventar trabajo para consumir la bolsa: un mes tranquilo es un buen resultado, y fingir lo contrario es como los contratos de mantenimiento pierden la confianza.
¿Podemos cancelar? ¿Quedamos atados?
Los contratos son mensuales con un plazo de aviso acordado desde el principio, y todo lo que montamos queda en tus cuentas: repositorios, infraestructura, monitorización y documentación. Si te vas, entregamos un inventario actualizado de accesos y dependencias para que el siguiente equipo empiece con lo que sabíamos y no desde cero.