Que te encuentren.
- Cada ficha le dice a Google el precio, si hay existencias, el envío y la devolución.
- Cada idioma va en sus propias direcciones, para que Google enseñe el que toca.
- Cada ingrediente tiene su página, para quien busca el ingrediente y no la marca.
- Las IA pueden leer tu catálogo en un formato pensado para ellas.
- Si cambias de plataforma, cada dirección antigua lleva a su página nueva.
